Además, “la mayor concienciación entre pediatras y especialistas de Atención Primaria, junto con el desarrollo de herramientas diagnósticas más precisas y el acceso a técnicas de imagen como la resonancia magnética o la ecografía articular, han contribuido a mejorar significativamente el reconocimiento precoz de estas patologías”, destaca la Dra. Berta Magallares.

En el marco del curso “Lo mejor del año en Reumatología Pediátrica 2026” de la Sociedad Española de Reumatología (SER), la especialista ha destacado también los progresos en genética e inmunología. Avances que han permitido identificar enfermedades que anteriormente resultaban difíciles de clasificar, especialmente en el ámbito de las enfermedades autoinflamatorias. Seguir leyendo.