¿Qué son los medicamentos osteoformadores?
Los medicamentos osteoformadores, también llamados anabólicos, son tratamientos que estimulan la formación de hueso nuevo. A diferencia de los tratamientos antirresortivos (como bisfosfonatos y denosumab), que evitan la pérdida de hueso, estos fármacos ayudan a construir hueso nuevo. Por ello, están especialmente indicados en personas con osteoporosis severa o con un riesgo muy alto de fracturas.
Tipos de medicamentos osteoformadores disponibles
Actualmente existen tres medicamentos osteoformadores principales:
- Teriparatida
La teriparatida es un análogo de la hormona paratiroidea. Estimula directamente a las células formadoras de hueso (osteoblastos), favoreciendo la formación de hueso nuevo.
Cómo se administra:
• Inyección subcutánea de 20 microgramos una vez al día.
• Se aplica en el abdomen o el muslo.
• Duración máxima del tratamiento: hasta 24 meses.
• Puede autoadministrarse en el domicilio tras un entrenamiento previo.
Beneficios: reduce el riesgo de fracturas vertebrales y no vertebrales. En algunos pacientes es más eficaz que los bisfosfonatos.
- Abaloparatida
La abaloparatida es un análogo de la proteína relacionada con la hormona paratiroidea. Su mecanismo de acción es similar al de la teriparatida, con algunas diferencias estructurales.
Cómo se administra:
• Inyección subcutánea de 80 microgramos diarios.
• Se aplica en el abdomen o el muslo.
• Duración máxima del tratamiento: hasta 24 meses.
• Puede autoadministrarse en casa.
• No requiere refrigeración tras el primer uso.
Beneficios: reduce el riesgo de fracturas vertebrales y no vertebrales. Algunos estudios sugieren un mayor aumento de densidad ósea en la cadera.
- Romosozumab
El romosozumab es un anticuerpo monoclonal que inhibe la esclerostina. Tiene un doble mecanismo de acción: aumenta la formación de hueso nuevo y reduce la resorción ósea.
Cómo se administra:
• Inyección subcutánea mensual de 210 mg.
• Se administra mediante dos inyecciones consecutivas.
• Duración del tratamiento: 12 meses.
Beneficios: reduce el riesgo de fracturas vertebrales, de cadera y otras fracturas. Es el tratamiento que produce los mayores aumentos de densidad mineral ósea.
¿Quién debe usar medicamentos osteoformadores?
Estos tratamientos están reservados para pacientes con osteoporosis severa o muy alto riesgo de fracturas, como pacientes que:
• han sufrido fracturas a pesar de otros tratamientos.
• tienen una densidad ósea muy baja.
• presentan múltiples fracturas vertebrales.
• no toleran bisfosfonatos o denosumab.
• padecen de insuficiencia renal que no pueden usar bisfosfonatos (teriparatida o abaloparatida).
Efectos secundarios
Teriparatida y abaloparatida:
• Náuseas.
• Mareo, especialmente tras las primeras dosis.
• Cefalea.
• Calambres en las piernas.
• Palpitaciones.
• Elevación leve del calcio en sangre (3–6 %).
• Dolor muscular.
La mayoría de estos efectos son leves y transitorios.
Estas medicaciones NO deben usarse si:
• Existe antecedente de cáncer óseo o metástasis óseas.
• Se ha recibido radioterapia sobre el esqueleto.
• Hay hipercalcemia.
• Existe hiperparatiroidismo.
Romosozumab:
• Dolor en el lugar de la inyección.
• Dolor articular o muscular.
• Cefalea.
• Descenso del calcio en sangre (hipocalcemia).
No debe utilizarse si se ha sufrido un infarto de miocardio o ictus en los últimos 12 meses.
Tratamiento secuencial
⚠️ Muy importante: los efectos de los medicamentos osteoformadores desaparecen rápidamente al suspenderlos. Por ello, tras finalizar el tratamiento es imprescindible continuar con un fármaco antirresortivo (bisfosfonato o denosumab) para mantener las ganancias de masa ósea.
Suplementos necesarios durante el tratamiento
- Calcio: 1.000–1.500 mg diarios (dieta y suplementos).
• Vitamina D: al menos 800–1.000 UI diarias.
Coste y acceso
Los medicamentos osteoformadores suelen ser más costosos que otros tratamientos para la osteoporosis y, en algunos casos, requieren autorización previa.
Recuerde: estos tratamientos son muy eficaces para reducir el riesgo de fracturas en personas con osteoporosis severa. Consulte siempre con su médico antes de realizar cambios en el tratamiento.