La medicina regenerativa se consolida como una línea terapéutica complementaria de creciente interés en el ámbito de la Reumatología, especialmente en patologías como la artrosis y determinadas lesiones tendinosas. En la práctica clínica, estas terapias se orientan principalmente a mejorar el dolor y la funcionalidad, así como a modular procesos biológicos implicados en la reparación tisular en pacientes cuidadosamente seleccionados. “Aunque los tratamientos actuales ofrecen beneficios clínicos relevantes en muchos pacientes seleccionados, la recuperación completa del tejido y de la función continúa siendo un desafío. No se busca sustituir a los tratamientos convencionales, sino complementarlos para mejorar la función articular y la calidad de vida de los pacientes”, explica la Dra. Cristina Martínez Dubois, reumatóloga del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (Santander). Seguir leyendo.