Un equipo del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (Isabial), en colaboración con la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y la Universidad de La Laguna, en Tenerife, analizan con pacientes si los microplásticos pueden depositarse en las articulaciones humanas y si su presencia podría influir en la evolución de enfermedades como la artrosis de rodilla. El objetivo es confirmar lo que apuntan trabajos previos: que elementos extraños en la articulación podían inducir más inflamación y hacer que evolucione más la artrosis. Seguir leyendo.