La osteoporosis se ha consolidado como una de las enfermedades crónicas más frecuentes asociadas al envejecimiento. Actualmente, se estima que afecta a cerca de tres millones de personas en España, una cifra que previsiblemente aumentará durante los próximos años debido al progresivo incremento de la esperanza de vida, con el consiguiente impacto sanitario y social. En este contexto, “las fracturas por fragilidad representan un importante problema sanitario, ya que provocan pérdida de autonomía, necesidad de cuidados y un elevado consumo de recursos sanitarios“, señala la doctora Montserrat Robustillocoordinadora de la Jornada SER-SEIOMM Post WCO-IOF-ESCEO 2026, celebrada con el patrocinio de Gedeon Richter. Seguir leyendo.