La osteoporosis continúa siendo una enfermedad infradiagnosticada e infratratada, pero además está dejando de ser percibida como un problema exclusivo de personas mayores. Aunque esta enfermedad metabólica es especialmente frecuente en mujeres después de la menopausia y en pacientes de edad avanzada, se está observando una mayor detección en personas menores de 50 años. “La mayor sensibilización y el incremento de las pruebas diagnósticas, junto con cambios en los hábitos de vida y una mayor presencia de determinadas enfermedades asociadas a la pérdida de masa ósea como determinadas enfermedades autoinmunes e inflamatorias, podrían estar detrás del aumento de diagnósticos de osteoporosis precoz observado en los últimos años”, según ha advertido el Dr. Enrique Casado, jefe de Sección de Reumatología del Hospital Universitari Parc Taulí (Sabadell, Barcelona). Seguir leyendo.