Las enfermedades reumáticas no son exclusivas de la edad adulta. También afectan a niños y adolescentes, y el retraso en su diagnóstico puede provocar secuelas permanentes, como daño articular irreversible, discapacidad o impacto psicológico. Así lo advierten profesionales de la Sociedad Española de Reumatología Pediátrica y la Liga Reumatológica Española, que han firmado un convenio de colaboración con el objetivo de mejorar el abordaje de estas patologías en la infancia y la adolescencia. Seguir leyendo.