La esclerosis sistémica o esclerodermia continúa siendo la enfermedad autoinmune sistémica con mayor mortalidad. Esta patología compleja y multisistémica, que afecta a cerca de 13.000 personas en España, puede dañar la piel, los vasos sanguíneos, el aparato digestivo, las articulaciones, los pulmones y el corazón. A pesar de su gravedad, la mejora en los tiempos de detección y el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas comenzaron a modificar de forma significativa el pronóstico de los afectados. Seguir leyendo.
Anticuerpos biespecíficos y CAR-T muestran resultados prometedores en esclerodermia