La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad reumática crónica, que afecta predominantemente a las mujeres.  “Éstas tienden a tener una enfermedad más activa, con mayor dolor, fatiga y limitaciones funcionales, incluso cuando los indicadores inflamatorios son similares a los de los hombres. Desafortunadamente, las mujeres pueden ser diagnosticadas más tarde porque sus síntomas, a veces, se subestiman o se atribuyen a condiciones como la depresión o la fibromialgia. Asimismo, las barreras sociales y de género pueden limitar el acceso de las mismas a tratamientos oportunos o a un seguimiento médico constante”, según advierte la Dra. Loreto Carmona, reumatóloga del Instituto de Salud Musculoesquelética (Inmusc) de Madrid. Seguir leyendo.