Con la llegada del frío algunas personas notan que sus dedos se vuelven blancos, azulados o violáceos. Este cambio viene acompañado de una sensación de dolor u hormigueo. Si alguna vez le ha pasado algo así, probablemente padezca el fenómeno de Raynaud. Se trata de un trastorno de la circulación que afecta a los dedos de las manos y de los pies, aunque también puede aparecer en la nariz, las orejas y los labios. Pero ¿a qué se debe? ¿Debemos preocuparnos? ¿Existe algún tratamiento? Seguir leyendo.